lunes, 31 de agosto de 2009

Poesía es la unión de dos palabras
que uno nunca supuso que pudieran juntarse
y que forman algo así como un misterio.

Federico García Lorca

viernes, 28 de agosto de 2009

CAMINANTE NO HAY CAMINO interpretada por J.M. Serrat y J. Sabina

video

Soldadito de paz.

¡Mucha suerte¡
Ya estamos orgullosos de ti.

Bosnia siempre estará cerca
Mientras suene esta canción.

Saca lo mejor de ti
pues ellos también merecen conocerte.

jueves, 27 de agosto de 2009

VINYES VERDES VORA DEL MAR traducida al Castellano



Viñas verdes cerca del mar

Viñas verdes cerca del mar,
ahora que el viento no refunfuña,
os hacéis más verdes y aún
tenéis la hoja miedosa,
viñas verdes cerca del mar.

Viñas verdes de la costa,
sois más finas que la alfalfa.
Verde cerca del azul marinero
viñas con la fruta verde,
viñas verdes de la costa.

Viñas verdes, dulce reposo,
cerca de la vela que pasa;
hacia el mar doblad el cuerpo
sin decantaros demasiado,
viñas verdes, dulce reposo.

Viñas verdes, soledad
del verde en la hora caliente.
Uva y cepavid recortada
encima de la tierra luciente;
viñas verdes, soledad.

Viñas que decís adiós
al laúd y a la gaviota,
y a la fina capa de nieve
que ahora nace y que ahora fina ...
¡Viñas que decís adiós!

Viñas verdes de mi corazón ...
Dentro de la cepa se duerme la tarde,
uva negra, hoja de oro,
agua, peñon y miedo.

Viñas verdes de mi corazón ...
Viñas verdes cerca del mar,
verdes al alba,
verde suave al atardecer ...

¡Hacednos siempre compañía,
viñas verdes cerca del mar!

Josep Ma. Sagarra

miércoles, 26 de agosto de 2009

VINO. ALEGRÍA DE CORANZONES Y SANGRE DE CRISTO



Vinyes verdes vora el mar

Vinyes verdes vora el mar,
ara que el vent no remuga,
us feu més verdes i encar
teniu la fulla poruga,
vinyes verdes vora el mar.

Vinyes verdes del coster,
sou més fines que la userda.
Verd vora el blau mariner
vinyes amb la fruita verda,
vinyes verdes del coster.

Vinyes verdes, dolç repòs,
vora la vela que passa;
cap al mar vincleu el cos
sense decantar-vos massa,
vinyes verdes, dolç repòs.

Vinyes verdes, soledat
del verd en l'hora calenta.
Raïm i cep retallat
damunt la terra lluenta;
vinyes verdes, soledat.

Vinyes que dieu adéu
al llagut i a la gavina,
i al fi serrellet de neu
que ara neix i que ara fina...
Vinyes que dieu adéu!

Vinyes verdes del meu cor...
Dins del cep s'adorm la tarda,
raïm negre, pàmpol d'or,
aigua, penyal i basarda.

Vinyes verdes del meu cor...
Vinyes verdes vora el mar,
verdes a punta de dia,
verd suau cap al tard...

Feu-nos sempre companyia,
vinyes verdes vora el mar!

Josep Ma. Sagarra

martes, 25 de agosto de 2009

Por demostrarle al mundo,
que dos personas que se han querido
y han sido pareja,
pueden ser amigos
y seguir queriéndose SIEMPRE.

domingo, 23 de agosto de 2009

UNIÓN ENTRE ESPAÑA Y PORTUGAL escrito por Ultreya



En una época en que se tiende cada vez más a la globalización y donde los estados intentan unificar su normativa, costumbres y usos, ¿qué cabida tienen los nacionalismos?

Hoy en día, en que nos llena la boca con la palabra Europa, que sentido tienen los nacionalismos pero ya no me refiero a los denominados periféricos (dígase el catalán, el vasco, el gallego) sino también al español o incluso al portugués.

Lo que no tiene lógica es que en Estados como España o Portugal, que forman parte del vagón de cola de la Europa más avanzada, quieran desmembrarse en partes pues seria aún más catastrófico para su evolución pues quieran o no unos territorios necesitan a otros, pues el pescado vasco, catalán, gallego, de Madeira se consume en el interior de sus estados y los cultivos de interior tienen como principal salida las grandes ciudades.

Pero no te equivoques al leer este artículo pues no es un escrito contra los nacionalismos o contra la disolución de los Estados de España y Portugal. Muy lejos de esta opinión mi idea va en la dirección contraria.

España y Portugal tienen un espacio común que es la Península Ibérica pero estos estados históricamente se han mirado con desconfianza y siempre por encima del hombro y llegado este momento de crisis no deberían establecer lazos más fuertes que el típico proyecto de cara a la galería. ¿Qué propongo? Mi idea es hacer una Confederación Ibérica pero con todas las de la ley.

Se podría ganar el peso de su unión política y de sus ciudadanos que respaldaría este proyecto. Pero esto no tendría que quedarse en una mero acto sino ir más allá y crear un Estado descentralizado donde Barcelona seria la sede del Ministerio de Exteriores (por su enfoque internacional), Madrid el Ministerio de Defensa ( como punto de control en el centro de la Península), Lisboa el Ministerio de Fomento, Oporto sede del ministerio de Agricultura por la importancia del sector vitivinícola, Salamanca del Ministerio de Cultura y crear el Instituto Cervantes-Pessoa que divulgará por el mundo todas las lenguas oficiales en la Península)

Tras esta idea que es innovadora y quizás muy atrevida surgen muchas ventajas para la ciudadanía: El pueblo aprendería castellano y portugués pues se trataría de una Confederación bilingüe y donde además uno se podría expresar en el resto de idiomas, se fomentaría un espíritu de unión y amistad entre los habitantes de ambos estados que con el tiempo superarían la desconfianza que se arrastra de siglos y lo mejor seria que este Estado resultante ganaría peso en la Unión Europea por su gran población, seria más que nunca la puerta hacia Iberoamérica y básico en las relaciones con África por proximidad y por su época colonial donde gobernaron en zonas de África.

Además para crear estos sentimientos de Unión solo cabe recordar que históricamente ambos países han tenido momentos de la historia parecidos, solo cabe recordar que bajo el reinado de Felipe II, Portugal estuvo unida al reino de España (de mal recuerdo para los lusos), durante el siglo XX sufrieron ambos Estados largas dictaduras y ambos estados se incorporaron al mercado común el día 1 de enero de 1986.

Además su mezcla sol tendría ventajas pues quien no imagina un dulce de Santa Teresa regado con Vino de Oporto, o la selección de la Confederación formada por Torres y Cristiano Ronaldo, por fin, el Tajo pasaría por un solo Estado y la gestión seria menos conflictiva y Galícia podría tener la hora de Portugal pues no dejaría la franja horaria de una parte del territorio Confederado.

De hecho, ya hay un proyecto de España-Portugal para organizar el Mundial de Fútbol de 2018. Es un proyecto por interés, visionario o quizás locamente utópico.

Todo son ventajas y la historia avala este proyecto con lo que solo me queda decir.

¡¡¡ CONFEDERACIÓN IBÉRICA YA¡¡¡

Autor Ultreya publicado en el Blog a los Buenos y a los Profanos

sábado, 22 de agosto de 2009

ANATOMÍA DE UN INSTANTE de Javier Cercas


Me disponía a preparar mi breve comentario sobre este libro pero he encontrado el artículo que acabo de editar sobre el libro y la verdad es que me ha parecido una visión muy lucida y por eso solo añadiré un punto que me parece básico de este libro.

Me ha llamado la atención la visión tan diferente que nos da de Suárez y que difiere muchísimo del héroe que hizo posible la transición política que desencadeno con la restauración de la Monarquía y sobretodo trajo a España la ansiada democracia.

viernes, 21 de agosto de 2009

A PROPÓSITO DEL ÚLTIMO LIBRO DE JAVIER CERCAS por J.J. López Burniol.


En España, la transición desde la dictadura no fue posible
gracias a un pacto de olvido, sino de memoria

Compré Anatomía de un instante, de Javier Cercas, tan pronto se publicó, pero me dio pereza leerlo. No obstante en agosto, tras comenzarlo, no lo he dejado. Es honrado y valiente. Un buen libro. Un excelente libro.
La primera frase que me llamó la atención dice que «todo esto [se refiere a la algarabía político-mediática anterior al 23-F, en la que participó con ahínco el PSOE] no significa desde luego que durante el otoño y el invierno de 1980 los socialistas conspiraran a favor de un golpe militar contra la democracia; significa solo que una fuerte dosis de aturullamiento irresponsable provocada por la comezón del poder les llevó a apurar hasta lo temerario el asedio al presidente legítimo del país y que, creyendo maniobrar contra Adolfo Suárez, acabaron maniobrando sin saberlo a favor de los enemigos de la democracia».

Como prueba del ambiente reinante, esta observación ya vale; pero quizá valga la pena añadir que el Rey, en su mensaje navideño de 1980, dirigió parte del mismo al presidente Suárez acusándole de aferrarse al poder como un fin en sí mismo, de proteger lo accesorio, que era su cargo de presidente, por encima de lo esencial, que era la Monarquía. No es tampoco una conducta banal. En este ambiente de conspiración universal, cuenta Cercas que iban tomando cuerpo –además de algunas operaciones civiles irrelevantes– tres operaciones militares viables y peligrosas: la de los tenientes generales, cuyo civil de referencia era Fraga y tenía a la cabeza al teniente general Milans del Bosch; la de los coroneles, con la misma referencia civil y encabezada por el coronel San Martín; y la de los espontáneos, que tuvo su precedente en la operación Galaxia y cuyo más decidido propulsor era el teniente coronel Tejero. La primera hubiese sido una simple rectificación de rumbo; la segunda salvaba la Monarquía pero condicionaba la democracia; y la tercera iba contra la Monarquía y la democracia. El desenlace es sabido: el golpe no cuajó porque, en el instante de la verdad, el Rey no estuvo con los golpistas. Pero más allá del resultado del envite, conviene retener –con Cercas– algunas observaciones lúcidas:

1. Que una de las causas directas del golpe de Estado fue el terrorismo de ETA, «que por aquellas fechas se encarnizaba con el Ejército y la Guardia Civil ante la indulgencia de una izquierda que aún no había desprovisto a los etarras de su aureola de luchadores antifranquistas».

2. Que «aunque la ultraderecha clamaba por un golpe de Estado, el 23 de febrero no existió una trama civil tras la trama militar o, si existió, quien la urdió no fue solo la ultraderecha, sino también toda una clase dirigente inmadura, temeraria y ofuscada que, en medio de la apatía de una sociedad desengañada de la democracia (…), creó las condiciones propicias para el golpe. Pero esta trama civil no estaba detrás de la trama militar: estaba detrás y delante y alrededor de la trama militar. Esta trama civil no era la trama civil del golpe: era la placenta del golpe». Y que, «por lo demás, aquella tarde la memoria de la guerra encerró a la gente en su casa, paralizó el país, lo silenció: nadie ofreció la menor resistencia al golpe y todo el mundo acogió el secuestro del Congreso y la toma de Valencia por los tanques con humores que variaban desde el terror a la euforia pasando por la apatía, pero con idéntica pasividad».

3. Que la transición no fue posible en España gracias a un pacto de olvido, sino gracias a un pacto de memoria que hizo prevalecer la ética de la responsabilidad sobre la ética de la convicción. Pero, de un tiempo a esta parte, la transición no sólo es objeto de debate, sino también de lucha política. Este cambio es –para Cercas– consecuencia de dos hechos: el primero es la llegada al poder de una generación de izquierdistas –la suya– que no tomó parte en el cambio de la dictadura a la democracia y que considera que este cambio se hizo mal; el segundo es la renovación en los centros de poder intelectual de un viejo discurso de extrema izquierda que argumenta que la transición fue consecuencia de un fraude pactado entre franquistas deseosos de mantenerse en el poder, capitaneados por Suárez, e izquierdistas claudicantes capitaneados por Carrillo, un fraude cuyo resultado no fue una auténtica ruptura con el franquismo y dejó el poder real del país en las mismas manos que lo usurpaban durante la dictadura. Pero esto –concluye Cercas– es un error. Aunque no tuviera la alegría del derrumbe de un régimen de espantos, la ruptura con el franquismo fue genuina. Para conseguirla la izquierda hizo concesiones, pero hacer política consiste en hacer concesiones: la izquierda cedió en lo accesorio, pero los franquistas cedieron en lo esencial, porque el franquismo desapareció y ellos tuvieron que renunciar al poder absoluto. Es cierto que no se hizo del todo justicia, que no se restauró la legitimidad republicana ni se juzgó a los responsables de la dictadura ni se resarció de inmediato a sus víctimas, pero también es cierto que a cambio de ello se construyó una democracia que hubiese sido imposible construir si el objetivo prioritario no hubiese sido fabricar el futuro sino –Fiat iusticia et pereat mundus– enmendar el pasado.

Juan José López Burniol es Notario.

Artículo publicado el 20 de agosto en el Períodico de Cataluña.

jueves, 20 de agosto de 2009

HACIA UNA EUROPA DE CIUDADES de Josep Ramoneda


Frente al carácter cerrado de la nación, el ámbito urbano es el lugar idóneo para forjar una identidad abierta, la que necesita la nueva conciencia europea. Que sea políticamente solidaria y capaz de compartir la soberanía.

La ciudad "como lugar de una humanidad particular". La expresión es del historiador Marc Bloch. El filósofo Claude Lefort la recoge en un ensayo sobre Europa como civilización urbana. El argumento podría explicarse así. Al final de la Edad Media, las ciudades se conforman en Europa como lugar de comercio y de libertad. Poco a poco, en torno al mercado, una clase social naciente, la burguesía, genera un orden legal nuevo que acabará minando el poder feudal; al mismo tiempo, los siervos que se emancipan de sus señores encuentran protección en un espacio cada vez más libre. La expresión que siglos más tarde formulará Max Weber, "el aire de la ciudad hace libre", va tomando forma. "La libertad de la ciudad", escribe Lefort, "significa la disolución de los vínculos de dependencia personal, pero también la posibilidad de cambiar la propia condición, a favor del trabajo, de la capacidad de iniciativa, de la educación o de la oportunidad". Para Lefort esta comunidad urbana es específica de Europa y explica, en parte, el salto que ésta dará en el Renacimiento. Mientras la ciudad europea es lugar de comercio y libertad, la ciudad china es el territorio de la burocracia y del mandarinato. De ahí que Lefort sustente que la unión política de Europa, si algún día llega a ser completa, será el producto de una civilización secular de carácter profundamente urbano.

2. El proyecto europeo surgido del descenso a los infiernos que fue la II Guerra Mundial se construyó sobre el tabú de la guerra civil: que los europeos no volvamos a matarnos entre nosotros. Pero los países de Europa son viejos y arrastran demasiada memoria, demasiadas marcas inscritas en sus cuerpos por las armas de los vecinos. De modo que en ningún momento ha dejado de sentirse la tensión entre un singular proyecto de superación de desencuentros en un marco de soberanía compartida y la carga histórica de los Estados-nación, un invento de doscientos años de antigüedad que la propaganda ha tratado de hacer eterno. Y, sin embargo, se ha avanzado. Durante la guerra fría, Europa creció como un club selecto, protegido por el paraguas nuclear. Más tarde dos nuevas exigencias aparecieron por el camino: la globalización y el hundimiento de los regímenes de tipo soviético. Ya no era sólo el empuje político y moral del inicio del proceso, irrumpía la necesidad económica. La globalización, que es por encima de todo un cambio de escala de la economía, exigía tamaño: sólo una Europa unida puede tener voz en el mundo multipolar del siglo XXI. Al mismo tiempo, era un deber de la Europa democrática acoger a aquellos países que habían sufrido el secuestro del imperio comunista soviético. Europa, por fin, volvía a estar entera: Praga, incluida.

Estos dos nuevos factores han dado complejidad al proceso. Las dificultades no impidieron llegar a una insólita cesión de soberanía por parte de la mayoría de los Estados: la renuncia a la moneda propia a favor de una moneda única. Pero desde entonces ha ido creciendo la confusión. La ampliación no se ha digerido, la Administración Bush, con la irresponsable complicidad de algunos dirigentes europeos, utilizó los países del Este para abrir una fractura en el continente por la guerra de Irak, y la crisis ha venido a despertar las eternas querencias endogámicas del discurso de las patrias. En tiempo de dificultades, la tentación de escudarse en lo próximo, en los referentes tradicionales, es muy grande. Al fin y al cabo, la economía está globalizada pero la experiencia de los ciudadanos sigue siendo fundamentalmente nacional y local.

Pero la crisis cae sobre mojado. El rechazo de la Constitución Europea por parte de Francia y Holanda acabó con el tiempo de los eufemismos y de las medias palabras. Por fin, emergía a la superficie lo que se decía en voz baja: Europa tiene un serio déficit democrático. El orden de los tiempos ha sido acertado, los ritmos, no. Fue sensato empezar la casa por abajo: construyendo primero la unión económica, para entrar después en la unión política. Sin lo primero, lo segundo era prácticamente imposible. Pero la incorporación de la ciudadanía se hizo tarde y mal. Y ésta tuvo la sensación de ser invitada a ratificar algo que se había cocinado a sus espaldas.

Lo pagó la Constitución, porque dos países con tradición política hicieron saltar la apuesta. Desde entonces, cunde una sensación de estancamiento y retroceso. Con una doble impresión: la mediocridad se ha adueñado de la Unión Europea por falta de líderes comprometidos. Y los Estados-nación se resisten e intentan tirar de las riendas del proceso en plena incertidumbre.

3. El Estado-nación no ha sido invento cualquiera. Ha sido el marco de la democracia en Europa. Pero ha perdido eficiencia y, al mismo tiempo, es un lastre para dotar a Europa de una mínima identidad común. Sin duda, la elección de presidente por sufragio universal directo sería un importante factor de integración política. Pero ¿el presidente de la República francesa o el Rey de España están dispuestos a aceptar una autoridad democrática por encima de ellos?

La cultura nacional es una cultura cerrada y unitaria. Se basa en la presunta homogeneidad de los ciudadanos que pueblan el Estado. Pero esta idea de comunidad está hoy completamente obsoleta, en sociedades que por su composición ya no pueden esconder su heterogeneidad. ¿Es la hora de volver a este "lugar de una humanidad particular" que es la ciudad europea? Las ciudades son identidades abiertas frente a las naciones que son identidades cerradas. ¿Pueden ser los nodos adecuados sobre los que tejer una red de identificación básica europea? "Las ciudades", dice Baumann, "son espacios donde los extraños viven y conviven en estrecha proximidad".

La seducción de la ciudad viene de que la variedad es promesa de oportunidades.
La ciudad es el lugar en el que viven la mayoría de ciudadanos europeos. Y ciertamente se ha convertido, para utilizar la expresión de Baumann, "en un vertedero de problemas engendrados y gestados globalmente". El fantasma de la incertidumbre generado por la globalización y por la ideología del miedo amenaza a la ciudad con la fractura. Hay ciudades en el mundo donde los distintos sectores sociales viven encerrados, separados por murallas y barreras, sin apenas contacto alguno. La urbanalización, para utilizar la expresión de Francesc Muñoz, la separación de urbs y civitas (François Choay) por la vía de la ocupación indiscriminada del territorio por la urbanidad dispersa, miles y miles de casas pareadas y sus jardines, amenaza la ciudad densa, territorio de anonimato y libertad. Pero Europa, a pesar de todo, ha conseguido mantener la intensidad de sus ciudades. Y ha tendido a asumir los conflictos y a convertirlos, en lo posible, en factores de oportunidad. Al fin y al cabo, lo que ha sostenido la peculiar forma de ser de las ciudades europeas ha sido el Estado del bienestar y éste será a escala europea o no será.

4. Es en las ciudades donde ocurren los cambios. Es en las ciudades donde todavía es posible que el espacio público ejerza de lugar de encuentro y contacto, indispensable para el reconocimiento mutuo, que es la base de cualquier forma de convivencia realmente posible. Y son las ciudades las que hacen de nodos de conexión. Europa pronto tendrá inscrita en su geografía una trama de trenes de alta velocidad con las grandes ciudades en sus vértices. La movilidad es un factor esencial para la construcción europea, que tiene en este terreno un retraso enorme respecto a Estados Unidos.

Pero la ciudad es sobre todo el lugar de una identidad abierta. El lugar en que es posible encontrar un denominador común entre los extraños que la componen. Que es una identidad mínima muy parecida a la que requiere la reconstrucción de la conciencia europea. Una identidad basada en el reconocimiento al otro y en la defensa de un modelo europeo que tiene todos los elementos de la cultura urbana: la soberanía compartida entre extraños; la solidaridad política; la diversidad y el conflicto como portadores de oportunidades y de cambio, y la negociación y el diálogo, como manera de relacionarse. Sin necesidad de inclinarse ante ningún dios menor, sea la patria o la religión de turno.

Josep Ramoneda es periodista.

Artículo publicado el 19 de agosto de 2009 en el País.

miércoles, 19 de agosto de 2009

NOS PODRÁN QUITAR TODO MENOS NUESTROS SUEÑOS


SIRENA

Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene su asombro
lo escucho como un salmo y pese a todo
tan convencido estoy de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.

Mario Benedetti

martes, 18 de agosto de 2009

Quien sabe limitar sus deseos,
siempre es riquísimo.

Voltaire

lunes, 17 de agosto de 2009

TRILOGÍA MILLENIUM de Stieg Larsson






Esta saga se ha convertido en la más exitosa de la literatura universal en los últimos años.

Los pilares que argumentan esta saga de tres libros son sus protagonistas:

Blomquist es un periodista cuarentón que destapa escándalos que afectan a empresas o al propio estado sueco y además es un conquistador que tiene su cama siempre ocupada con diferentes mujeres.

Lisbeth Salander es el prototipo de mujer antihéroe pues es bajita, muy delgada, tatuada y conflictiva pero suple sus capacidades físicas con su capacidad mentales y su manejo con elementos informativos con los que puede investigar y encontrar la solución a los múltiples casos que investiga e incluso le sirve para salir de sus propios conflictos con el Estado y gracias a ella tiene una economía más que resuelta.

A parte de estos dos protagonistas, estos libros enganchan con sus tramas llenas de interés pero que siempre dejan cosas abiertas para el siguiente libro y así resulta muy adictiva. Incluso el final de la trilogía podría quedar abierto a un cuarto. Lástima que Larsson murió al poco de entregar la última novela de la trilogía.

En las tramas alterna historias familiares, de empresas e incluso tramas que afectan a las entrañas del estado Sueco y que hacen muy interesante el desenlace.

Otro de los elementos a favor que tienen estos libros es que son de fácil leer lo que hace que te los leas en pocos días y de tirón y que por tratarse de novelas negras siempre están con la mente despierta para intentar atar cabos y retener detalles que pueden ser muy importantes para no perder el hilo de la trama.

En definitiva combina todos los factores para una buena novela negra: acción, asesinatos, buenos argumentos, sexo explicito y muchos más alicientes.

Un guiño para los lectores: La agente Figuerola que aparece en el tercer libro se llama Monica en castellano pero en catalán se llama...Rosa.

sábado, 15 de agosto de 2009

TODO UN HIMNO. ACEITE, ORO LÍQUIDO


ACEITUNEROS

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién
amamantó los olivos?

Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.

No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.

Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.

Miguel Hernández

domingo, 9 de agosto de 2009

EL AMOR. LA ENERGÍA QUE MUEVE EL MUNDO


LOS BESOS

No te olvides, temprana, de los besos un día.
De los besos alados que a tu boca llegaron.
Un instante pusieron su plumaje encendido
sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto.

Te rozaron los dientes. Tú sentiste su bulto,
En tu boca latiendo su celeste plumaje.
Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha.
¿Quién no besa esos pájaros cuando llegan, escapan?

Entreabierta tu boca vi tus dientes blanquísimos.
Ah, los picos delgados entre labios se hunden.
Ah, picaron celestes, mientras dulce sentiste
que tu cuerpo ligero, muy ligero, se erguía.

¡Cuán graciosa, cuán fina, cuán esbelta reinabas!
Luz o pájaros llegan, besos puros, plumajes.
Y oscurecen tu rostro con sus alas calientes,
que te rozan. revuelan, mientras ciega tú brillas.

No lo olvides. Felices, mira, van, ahora escapan.
Mira: vuelan, ascienden, el azul los adopta.
Suben altos, dorados. Van calientes, ardiendo.
Gimen, cantan, esplenden. En el cielo deliran.

Vicente Aleixandre

domingo, 2 de agosto de 2009

EL NACIONALISMO LINGÜÍSTICO: UNA IDEOLOGIA DESTRUCTIVA de Juan Carlos Moreno Cabrera




Este libro me ha encantado y por ello me extenderé en su comentario.

El libro consta de seis capítulos y un apéndice.

“Lengua y nación: Aspectos sociales y lingüísticos” es el primero donde nos expone sus bases teóricas que parten de la idea que el dialecto que se escoge como lengua nacional nunca pierde su origen local y que una lengua nacional nunca sustituye a una lengua local creando un bilingüismo aunque esta situación es negada por el nacionalismo lingüístico.

Nos expone la teoría del darwinismo lingüístico que establece que hay lenguas más preparadas para establecerse en la sociedad y la idea que la lengua no es autónoma de los hablantes y que sufren una evolución natural en contraposición de las lenguas imaginadas que sufren una evolución planificada para colonizar el imaginario de los grupos minoritarias.

En el segundo capitulo “Nacionalismo lingüístico y discriminación” nos comenta como el nacionalismo lingüístico confunde conceptos para justificar la superioridad de la lengua nacional y nos dice que este nacionalismo escoge o decide las lenguas de cultura en función de los intereses nacionalistas.

En el tercero “Nacionalismo lingüístico y colonialismo” nos expone como la colonización española de América fue orientada a imponer la lengua española sobre otras defendiendo que es una sola lengua propicia el comercio.

En el cuarto “Nacionalismo lingüístico e imperialismo” se nos dice que es la fase actual donde se encuentra España y que se basa en la idea del español como idioma universal y la vincula con la visión económica al considerarla un valor en alza respecto las lenguas locales.

El quinto “lingüística y nacionalismo lingüístico” nos habla de cómo los lingüistas han falseado el significado de lengua estándar, dialecto con fines ideológicos para apoyar determinadas teorías científicas.

El último “Contra el nacionalismo lingüístico” nos presenta una recopilación de todas las argumentaciones anteriormente descritas diciéndonos como aplican las comunidades autónomas con lengua propia y como imponen la variedad considerada nacional del Estado. Ello lleva a la paradoja de que los que defienden las lenguas minoritarias en las comunidades con lengua propia son catalogados como nacionalistas y los otros se consideran no nacionalistas aunque el autor los considera iguales poniendo como ejemplo España y los problemas que con motivo de ella surgen. También nos sugiere la discriminación positiva de las lenguas locales en todos los ámbitos de la enseñanza.

En el apéndice final, a partir de textos escogidos por el autor se establecen las diferentes etapas del nacionalismo lingüístico español.

Este libro aporta una visión diferente sobre el nacionalismo lingüístico pues defiende a las claras la problemática de las lenguas que son locales, que se ven apartadas y menos valoradas respecto a las nacionales. Cabe decir que representa una visión diferente y enfrentada con la visión oficial y política que siempre se da para defender la lengua nacional respecto a las otras locales o incluso como en publicaciones del Instituto Cervantes que utilizan las normas del castellano estándar, aunque es minoritario su uso en la actualidad respecto al volumen de castellano parlantes americanos.

A modo de resumen recordad que el libro habla de una manera diferente de ver la visión plurinacional. Para ello se centra en el caso de España se dice que esta idea no ha dejado de ser más que motivo de conflicto y que sobretodo este aumenta en las que tienen una lengua propia. También nos sugiere ideas como el colonialismo lingüístico o la discriminación que son un motivo de reflexión y polémica.

sábado, 1 de agosto de 2009

LAS RAÍCES DE ETA de Antonio Elorza.


A medio siglo de su fundación, ETA tiene el dudoso honor de ser la organización terrorista más veterana del continente. Por mucho tiempo, observadores demócratas de dentro y fuera de España creyeron que se trataba de una respuesta a la opresión ejercida por la dictadura de Franco sobre el País Vasco y que en consecuencia, por encima de lo discutible de sus métodos, se trataba de un movimiento social y político de signo progresista, a lo cual contribuía su retórica izquierdista adoptada al calor de los años sesenta. El atentado exitoso contra Carrero Blanco pareció confirmar esa imagen, pronto desmentida, sin embargo, por otro atentado, el de la calle del Correo. Y ciertamente el franquismo fue un agente de radicalización del nacionalismo vasco radical, como lo fue la persistencia de las torturas, por no hablar del terrorismo de Estado tipo GAL, en los primeros años de la democracia. Pero el fondo del problema es que a fines de los setenta, como hoy, como ocurriera para sus precursores en 1936, la cuestión para ETA no era la presencia o ausencia de democracia, sino la exigencia de vencer al "enemigo" por antonomasia: España.

A mediados del siglo XIX, Engels incluía a los vascos entre las ruinas de pueblos cuyo único papel histórico antes de desaparecer consistía en sostener causas reaccionarias. En este caso, al carlismo. Fue la industrialización de Vizcaya lo que hizo posible que resurgiera, y se planteara en términos modernos, pero cargados de arcaísmo, la perspectiva de una nación vasca. El contexto fue determinante para activar recursos tales como el fuerismo (convertido en "leyes viejas", expresión de una imaginaria independencia), el racismo (contra los mochas o belarrimochas, luego contra los belchas, "negros", liberales, por fin contra los inmigrantes maketos) y el integrismo religioso, asociado al carlismo. En el fondo, la aplicación extrema, por expulsión, de la discriminación establecida desde el siglo XV por los estatutos de limpieza de sangre en Castilla, pasó la frontera de la modernidad y en la formulación de Sabino Arana dio vida al compañero olvidado del otro nacionalismo biológico de la Europa de 1900. El nacionalismo vasco hubiera existido sin duda ante la crisis del Estado-nación español. El mito reaccionario surgió en este caso de la propia historia vasca.

Especie invadida, la vasca; especie invasora, la española, agente de opresión política y de degeneración moral y religiosa. El resultado sólo podía ser una religión política del odio. Su itinerario es fácil de reconstruir, desde las obras en prosa y en verso de Sabino Arana, a los textos de ETA en la última década. Los jóvenes patriotas detenidos hace un siglo por gritar "Gora Euzkadi y Muera España"; la previsión del discípulo Santi de Meabe, Geyme, sobre un futuro en que los patriotas fusilados por España abrirían la etapa de lucha final por la independencia; la fascinación desde 1916 ante el modelo irlandés de lucha y muerte por la patria experimentado por los jóvenes sabinianos a cuyo frente se hallaba Eli Gallastegui, Gudari, cuya descendencia ya se incluye en la historia de ETA; el antirrepublicanismo violento, el gusto por los símbolos y la pasión organizativa de su grupo "Jagi-Jagi" en los años treinta, son otros tantos eslabones de una cadena, repintada y acerada por el filólogo Federico Krutwig en los años sesenta, que arroja como precipitado la ETA de los atentados sangrientos al final de esa misma década. Adecuaciones y cambios sobre un fondo de continuidad.

Religión política porque desde Sabino Arana a los dirigentes etarras de hoy, la lucha armada por la patria, el terrorismo, es presentada como un deber de naturaleza religiosa que el individuo ha de asumir. La referencia a san Ignacio en las fechas de fundación del PNV y de ETA no es casual: el santo guipuzcoano propone una organización disciplinada, de "gudaris de Jesús" para luchar contra "el enemigo", en este caso no los protestantes sino España, hasta destrozarles. El enfrentamiento de lo puro y lo impuro resulta capital, como lo era ya en los tiempos de ese vizcaíno o guipuzcoano del Antiguo Régimen, "limpio de sangre de judíos, moros, herejes y gentes de mala raza". Sólo que siguiendo el mismo ejemplo, el absolutismo de los principios ha de ser conjugado con el pragmatismo en los medios, de donde surgió el espejismo de las "dos almas" del nacionalismo.

Desde el punto de vista de ETA ese pragmatismo puede aconsejar en unas ocasiones los asesinatos selectivos, o "la socialización del sufrimiento" hasta consolidar en el País Vasco rural una forma de dominio totalista, que en sus antecedentes y en la planificación de la violencia entronca con el antecedente nazi, y en otras, llegado el caso "la tregua permanente" y "la negociación". Pero como se vio en las conversaciones de Loyola, el imperio de la dimensión teleológica, el camino hacia la independencia, acaba deshaciendo las ilusiones.

Movimiento terrorista de signo totalitario, ETA ha producido un enorme desgarramiento en la sociedad vasca. Pero ésta ha resistido y es curiosamente ahora cuando puede hablarse, no de la perennidad de ese "pueblo vasco" prehistórico de Arzalluz e Ibarretxe, sino de una auténtica construcción nacional vasca.

Antonio Elorza es catedrático de Ciencia Política.

Articulo publicado el 31 de julio de 2009 en el País.